Por: Alma Franco
Fotografía: José Gudiño

FUNCIÓN + CONFERENCIA MAGISTRAL REBEL HEARTS
Cómo parte de las actividades del tercer día de festival, se llevó a cabo la proyección del largometraje Rebel Hearts, de Pedro Kos, seguida de la conferencia magistral con el director, moderada por la directora editorial de Cuórum, Patricia Ríos.
Rebel Hearts es una película documental que narra la rebelión de un grupo de monjas del Inmaculado Corazón durante los años sesentas. A partir de entrevistas, material de archivo periodístico y animaciones, el largometraje presenta cómo dentro de una época de cambios alrededor del mundo, este grupo de monjas en Los Ángeles no fue la excepción. El documental rastrea el surgimiento de este movimiento a dos momentos, el primero en el aumento de mujeres que escogían ser monjas en rechazo al matrimonio y búsqueda de educación, y el segundo momento cuando el arzobispo McIntyre asume su puesto. Bajo este cargo, McIntyre comienza la construcción de miles de escuelas en California, abarrotándolas de estudiantes y poniendo a cargo de su enseñanza a las monjas.
Bajo condiciones precarias las monjas en secundarias y preparatorias impartían clases; sin embargo, las monjas en las universidades tenían un poco más de libertad. Este es el caso de las monjas como Corita Kent, Anita Caspary y Hellen Kelley, quienes desde la Universidad del Inmaculado Corazón comenzaron a reformar la educación, las condiciones laborales de las monjas y el patriarcado que las oprimía. No solo fueron partidarias de su propia causa sino que también se postularon en contra del racismo, el imperialismo, la violencia laboral y la igualdad de género. Sin embargo, estos cambios no fueron bien recibidos por parte de McIntyre quien puso toda clase obstáculos a las monjas, incluido hostigamiento y amenazas.
Hay que cuestionar las instituciones opresivas que nos controlan
Pedro Kos

Posterior a la exhibición, comenzó la conferencia magistral. La primera pregunta fue sobre cómo ocurrió el acercamiento del director a esta historia, a lo que Kos expresó que, además de que esta es una historia personal para él al ser un hombre gay de Brasil a quien la religión atraviesa de forma particular, también le encantó la “tenacidad (de las monjas) a pesar de la opresión patriarcal de la iglesia” y decidió contar esta historia por ser “actual y contemporánea” ya que “hay que cuestionar las instituciones opresivas que nos controlan”. A lo que Ríos agregó que “es una película que trasciende los 60s y el catolicismo”.
“No me dejo de preguntar cómo sería la iglesia católica si en aquel momento hubiera escuchado a estas mujeres”, reflexionó uno de los espectadores. Kos respondió que es difícil saber qué podría haber pasado; sin embargo, para él es claro que las monjas rebeldes “inspiraron a muchas generaciones de mujeres y hombres por su trabajo, crearon una nueva manera de vivir su fe en comunidad, no sé si esto hubiera ocurrido si la iglesia hubiese permitido las reformas“.
La siguiente intervención por parte de un miembro del público fue sobre elementos más técnicos: “¿Cómo organizaste tanta información?”. El director explicó la dificultad que esto implicó al tener demasiado archivo que incluyó vídeo, fotos, periódicos y correspondencia, pero que siempre se mantuvo en mente que el objetivo de contar esta historia era contar la historia de esta comunidad: “Queríamos dar la historia de la comunidad con el contexto individual de cada mujer”, ya que “ellas tuvieron experiencias muy individuales, pero también los obstáculos de las mujeres en aquella época”.
Queríamos dar la historia de la comunidad con el contexto individual de cada mujer (…) ellas tuvieron experiencias muy individuales, pero también los obstáculos de las mujeres en aquella época
Pedro Kos

De las siguientes dos intervenciones la primera fue un comentario: “Lo que me gustó de la película es que dentro de la justicia social se cree que se debe dejar de lado la espiritualidad, me gusta que estas mujeres logran reconciliar su fe con sus ideales y principios”. Mientras que la segunda fue un agradecimiento por incluir el trabajo de Corita Kent, artista pop y una de las protagonistas.
Finalmente, surgió la pregunta sobre cómo se ha tomado la película dentro de la comunidad, a lo que Kos respondió entusiasmado: “La comunidad sigue y está bien (…) cuando vieron la película les gustó mucho. Rosa dijo que se sintió alegre al ver su historia que siempre era contada a partir de la archidiócesis. La comunidad celebra mucho el documental“.
La conferencia concluyó con un agradecimiento de Patricia Ríos a nombre de Cuórum, ya que el documental resuena en el espíritu del festival debido a la importancia que se le da a la disidencia, la cual implica defender la identidad y reimaginar espacios, incluso frente a todo lo que hay por perder. Entre aplausos se invitó a la función abierta al público con coloquio presencial, posterior a la Ceremonia de Premiación.
MINYAN, PROYECCIÓN CON COLOQUIO PRESENCIAL
La historia en [Minyan] es una construcción a partir de dicotomías: el cuerpo viejo y el joven, lo socialmente deseado y lo rechazado, lo espiritual y lo racional
Dorian Arroyo

La función que cerró el tercer día de festival fue Minyan, del director estadounidense Eric Steel. La película sigue la vida de David un joven judío ruso inmigrante en Nueva York, donde su juventud y su despertar sexual se ven atravesados por su fe y su lugar de origen. A lo largo del largometraje vemos distintos momentos que marcan a David y su identidad, como la mudanza de su abuelo a un edificio subsidiado donde conoce a Herschel e Itzik, una pareja de hombres judíos que comparten su casa y sus vidas. David conoce a Bruno, un bartender con quién tiene relaciones sexuales, le enseña sobre el VIH/SIDA y los amigos que le ha quitado. y quien lo invita a leer “La habitación de Giovanni”, de James Baldwin, libro que toca temas homosexuales.
David también entabla una relación de cariño con Alicia, una chica de su clase de literatura. Mientras que su mamá apoya esta relación, David no dice nada al respecto, y continúa viendo a Bruno por las noches. Todos estos momentos y eventos ponen a prueba la espiritualidad de David, así como sus relaciones familiares, pero también podemos observar cómo van moldeando su personalidad en su transición hacia la madurez.
En el coloquio posterior a la proyección discutieron y reflexionaron en torno a la película el crítico de cine, Carlos Bonfil, el docente del Liceo Michoacano, Dorian Arroyo, el artista visual, Fredy Gutiérrez y al activista sobre masculinidades Daniel Marín, quien moderó la sesión. Marín abrió la discusión preguntando a los miembros del coloquio sobre su apreciación inicial. El primero en responder fue Dorian Arroyo quien expresó que la historia en el largometraje es para él una construcción a partir de dicotomías: el cuerpo viejo y el joven, lo socialmente deseado y lo rechazado, lo espiritual y lo racional. Arroyo comentó que estas dicotomías se encuentran también en las masculinidades, exploración que lleva a cabo la película donde observamos una masculinidad y homosexualidad en transición.
Este festival de diversidades, militante, está apostando por una vía inédita (…) asumiendo una postura combativa, ésta es la característica más estimulante y excitante
Carlos Bonfil

Seguido, Fredy Gutiérrez abordó el tema del SIDA en la película: “Es padrísimo que en las nuevas generaciones tengamos contenido multimedia como éste, que pueda desmitificar el VIH”. Por su parte, Carlos Bonfil comentó sobre la relevancia del lema de Cuórum de este año “Encuentra tu historia”, que para él también es “descubre otras historias” y “descubre tu historia en otras”, además de destacar que la discriminación como en la película “hace que las comunidades se vean continuamente amenazadas de sufrir de un holocausto nuevo”.
Continuando con la discusión, Marín invitó a reflexionar sobre la construcción de la identidad masculina en el largometraje. Arroyo planteó su reflexión en torno a la racionalidad patriarcal que describió como aquello que “si se piensa desde la razón se acepta verdadero” como lo son los prototipos que nos presenta la iglesia, la familia, la sociedad y la cultura. Para Arroyo “la masculinidad del personaje de David está dada a partir de una racionalidad patriarcal que viene de su abuelo, de su padre y de su iglesia; sin embargo, cuando David quiere entrar en el prototipo, no se halla“. Arroyo también recalcó que es importante notar que la película, a pesar de abordar una disidencia, no escapa a estos prototipos, “al presentar nuevamente cuerpos blancos, atléticos y jóvenes”; puntualizó que se deben “repensar (estos prototipos) y buscar nuevas formas”.
Para Gutiérrez la masculinidad es algo que en la película se cuestiona a partir de lo sexual: “Muchos crecimos con dogmas religiosos y el despertar sexual nos llevó a cuestionar muchas cosas”. Sumando a esto, compartió lo importante que es para él el tratamiento del VIH en la película y lo vital que es que se siga hablando sobre esto. Finalizando con el coloquio, Bonfil comentó sobre Cuórum: “Este festival de diversidades, militante, está apostando por una vía inédita (…) asumiendo una postura combativa, ésta es la característica más estimulante y excitante” e invitó a que se siga generando cine y reflexiones con este “espíritu combativo”.
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