Amoldar el hogar a une misme: “Artemio” de Sandra Luz

La historia que Sandra Luz López Barroso nos presenta en Artemio (2017), pone de manifiesto la separación a la que se enfrentan múltiples familias mexicanas atravesadas por el fenómeno migratorio, y cómo éste repercute en la infancia de la persona que da nombre a este documental

Por: Julieta Delgado – Colaboradora

Sandra Luz

¿El hogar es donde une vive, o donde habita la familia? ¿Qué tan lejos pueden extenderse nuestras raíces? ¿Qué es lo que nos hace pertenecer a un lugar? 

La historia que Sandra Luz López Barroso nos presenta en su mediometraje documental Artemio (2017), pone de manifiesto la separación a la que se enfrentan múltiples familias mexicanas atravesadas por el fenómeno migratorio, y cómo éste repercute en la infancia de la persona que da nombre al documental. En él, compartimos un momento de transformación en la vida de Artemio; él y su madre Cocco vuelven al pueblo del que ella es oriunda, Cacalote, en el estado de Guerrero, México. No sabemos de dónde regresan, pero sabemos que su estadía es transitoria, pues Cocco menciona que planean mudarse nuevamente. También sabemos que están separades de su familia; Artemio vive esperando con ansias la llamada de Sherlyn, una de las hermanas de Artemio que vive fuera del país.

Esta multiplicidad de lugares y orígenes me hace preguntarme por el significado de la palabra hogar. Si la entiendo como el lugar donde une vive, entonces habría que preguntarse también si deja de ser nuestro hogar una vez que ya no estamos ahí. Al dejar de habitarlo físicamente, ¿también se deja de hacerlo emocionalmente?

Cocco se cuestiona sobre la impermanencia del hogar y la posibilidad de mudar su identidad. Para ella, lo que fue antes no la definirá para siempre, sea esto su credo o su nacionalidad; se pregunta, por ejemplo, si será mexicana toda la vida ¿Qué sucedería si se casa con alguien de los Países Bajos y adopta otra ciudadanía? Después de escuchar a Cocco, creo que el hogar no es ni debería ser un sólo lugar inmutable y permanente; creo que el hogar tiene que ver con el dónde, con qué y con quiénes nos sentimos identificades, más que con el lugar del que venimos. Tal vez tenga que ver con dónde y cuándo nos sentimos cómodes con nosotres mismes y lo que nos rodea. Y todo esto no tiene por qué ser constante ni definir nuestra identidad de por vida. 

Fotograma de Artemio

Si, por otro lado, entendemos el hogar como el lugar en el que habita nuestra familia, Cocco y Artemio podrían tener muchos hogares distintos; con Jason, uno de los hijos de Cocco, o con Sherlyn, la hermana mayor de Artemio. O su hogar podría estar en el mismo Cacalote, donde Cocco está construyendo una familia con Luis y su hijita Marilyn. Así como no hay una sola manera de definir el hogar, tampoco hay una sola manera de formar una familia. Y la familia tampoco es inalterable; crece, se separa, se muda, se reconstruye o se construye desde cero.

Al final, tanto el hogar como la familia cambian de acuerdo a las circunstancias que nos atraviesan; en el caso de Cocco y Artemio, estas nociones están moldeadas por un constante tránsito entre diferentes países. La migración, así como los conceptos de hogar y familia, es inherente a les seres humanes. México es un país atravesado por el corredor migratorio más transitado del mundo, lo que quiere decir que existe un flujo continuo de personas que no solamente dejan atrás sus hogares, sino que los reconstruyen, extienden o modifican.

Después de ver Artemio, me quedo con la importancia de preguntarse por otras formas de definir lo que es un hogar, y también permitir que estas definiciones fluyan junto con quienes las enuncian, desde la dignidad, el cariño y la aceptación.

Fotograma de Artemio

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Imágenes: Cortesía de Sandra Luz

Las ideas expresadas en este documento son responsabilidad de su(s) autorx(s)

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