Identidad femenina: función de aniversario con “Los días más oscuros de nosotras”

Por: Editorial

En CUÓRUM Morelia celebramos nuestro 5º aniversario con una función de Los días más oscuros de nosotras, acompañadxs de Astrid Rondero, Fernanada Valadez y Florencia Ríos

Astrid Rondero, Fernanda Valadez y Florencia Ríos

El pasado 1º de diciembre en CUÓRUM Morelia celebramos nuestro 5º aniversario con una función de Los días más oscuros de nosotras en Cinépolis Centro. Con presencia de su directora, Astrid Rondero, su productora, Fernanda Valadez y una de sus protagonistas, Florencia Ríos, el público moreliano tuvo la oportunidad de entablar una conversación moderada por Jennifer Córdova, que se centró en la experiencia de las artistas como mujeres creadoras mexicanas.

Córdova abrió esta conversación argumentando que el cine es una herramienta “espejo” que permite entrar en contacto con mundos que podríamos no compartir de otro modo, y comenzó el diálogo hablando del componente audiovisual tan sensorial de la película, así como su narrativa acerca de violencia de género: “Queríamos hablar sobre lo que se siente ser mujer en un ambiente adverso (…) Nosotras como cineastas trabajamos en un medio muy masculino, y luego nos es muy difícil aprender a mandar” inicia Rondero, quien argumentó que más allá de buscar hacer una película de género, se habían envuelto en contar la historia de una mujer similar a ellas. La respuesta del público, comenta, ha cambiado después del movimiento MeToo que ha hecho más posible hacer preguntas, a comparación del periodo previo cuando “feminista” parecía una palabra manchada.

Ríos menciona que durante el rodaje no saltaban los elementos donde se ve la violencia cotidiana, sin embargo, menciona que cuando un amigo vio la película se sobresaltó argumentando que era demasiado: “Cómo él como hombre no ha visto o vivido dentro del cuerpo de una mujer ese tipo de violencia diaria que lamentablemente normalizamos, y que con todo lo que está pasando ahora es tiempo de reeducar.” La actriz narra la experiencia de scouting de teibols en Tijuana marcada por momentos de ternura, belleza y crudeza, recordando a una stripper en particular que al bailar se notaba muy presente, pero cuando se inclinaba y la tocaban, inmediatamente parecía que estuviera en otro lugar. 

Qué significa ser mujer y asumirnos con nuestra identidad, poniendo límites y tratando de salirnos de las cajas de la disparidad entre los géneros

Fernanda Valadez
Jennifer Córdova, Florencia Ríos, Astrid Rondero y Fernanda Valadez

Por su parte Fernanda Valadez habla sobre que la película tiene un acercamiento descarado pero sincero a la violencia de género, pero sin embargo, también destaca por revelar el poder de la sororidad: “Lo maravilloso que tiene Astrid es esa capacidad de compartir una pasión y hacer que todos a su alrededor se sumen al proyecto, sobre todo las mujeres, con esta necesidad de hablar de lo que somos, cómo intentamos hacernos un espacio en la vida y en la sociedad.”

Posteriormente Córdova abrió el diálogo con el público. La primera participante preguntó cómo fue en su momento confrontar la narrativa masculina en un espacio dominado por hombres, argumentando también que actualmente se vive una nueva etapa en la que las mujeres buscan encontrarse a sí mismas: “Lo que hemos encontrado en el camino es que habemos muchas mujeres haciendo cine, haciendo emprendimientos culturales de distintos tipos, y nosotras somos nuestras mejores aliadas, eso es algo que mientras vayan pasando generaciones va a ser todavía más claro y evidente”, dice Rondero.

En la conversación se mencionó que a quien le fue más difícil la desigualdad de género fue a Valadez, debido a su posición como productora: “Creo que lo que pasó en esta película es que vivimos un poco la experiencia de nuestra personaje (…) Estábamos en una cosa descolocada de no saber cómo asumir nuestra feminidad y nuestra autoridad”, declara al admitir que ella misma cayó en estereotipos de género que terminaron por convertirse en lucha: “Hubo muchos chavos jóvenes que no habían tenido la experiencia de tener jefas mujeres. Fue un aprendizaje saber cómo situarme ante eso (…) qué significa ser mujer y asumirnos con nuestra identidad, poniendo límites y tratando de salirnos de las cajas de la disparidad entre los géneros.”

Lo que queríamos hacer era hablar de cómo la sexualidad es fluida

Astrid Rondero
Público durante el Q&A

La segunda intervención se dirigió hacia sus carreras artísticas. Ríos relata que su primer trabajo como actriz fue una tesis del CCC que produjo Valadez, quien después la contactaría para asistir al casting de Los días más oscuros de nosotras: “Nuestro poder ante las cámaras, un texto, nuestros directores, directoras es tratar de hacerlo con la mayor sinceridad que podamos, ese es el trabajo de las colaboraciones. Con Astrid y Fernanda fue muy importante ensayar cada toma, lo cual presenta una oportunidad para seguir mejorando.” Respondiendo la pregunta la directora comenta “Hay que ser muy tenaz, hay que trabajar muy duro, porque parece que llega de pronto pero son muchos años. Hay muchos fondos en todo el mundo, no nada más en México (ahorita tenemos puras malas noticias), de gente que quieren ver nuestras películas y apoyarnos.”

Posteriormente, surgió la celebración de las películas que cuestionan la sociedad en la que vivimos (refiriéndose también a su nuevo proyecto Sin señas particulares), historias sobre violencia donde los sentimientos elevan los claroscuros de la trama. Frente a esto surgió la cuestión sobre los deseos eróticos de la personaje principal, haciendo énfasis en el respeto con el que se trata su representación: “Lo que queríamos hacer era hablar de cómo la sexualidad es fluida, que conforme vayamos como sociedad avanzando y madurando más, vamos a considerar todas nuestras expresiones de identidad de género y preferencia sexual como parte de un flujo interminable”, explica Rondero antes de declarar que le gusta mucho el recibimiento de la película en festivales de cine LGBTQ*: “Me siento abrazada por mi comunidad, quería que mi primera película hablara de una mujer que puedo ser yo.”

La siguiente participante habló sobre el silencio de las violencias y, en ese tenor, preguntó qué es lo que las tres esperarían de la audiencia, particularmente la femenina. Al respecto Rondero aseguró: “Reclamar lo que queremos ver (…) probablemente lo que hace falta en el audiovisual de México es reclamar espacios, pedir que se vean estas películas, comentarlas, si notamos un comentario misógino u homofóbico tratar de desmontarlo, desmantelarlo. Llenar de flores las cosas que sí nos gustan y representan”, la directora continúa hablando sobre los fideicomisos en el país y la relación con la curaduría del cine nacional debido a que mucha gente dice que ‘no existe el buen cine mexicano’, pero lo que sucede, más bien, es que no se puede ver aquí: “Mientras más gente quiera ver estas películas nos vamos a maravillar con la cantidad y pluralidad del cine mexicano, cine feminista y cine LGBTQ*.”

Ese tipo de violencia diaria que lamentablemente normalizamos (…) que con todo lo que está pasando ahora es tiempo de reeducar

Florencia Ríos
Alejandro Sosa, Jennifer Córdova y Antonio Álvarez

En CUÓRUM Morelia agradecemos profundamente a Astrid Rondero, Fernanda Valadez y Florencia Ríos por haber celebrado nuestro 5º aniversario con Los días más oscuros de nosotras, película que visibiliza la realidad cotidiana de las mujeres, permeada por toda clase de violencias, pero también definida por una multiplicidad de resistencias. Agradecemos de igual manera al público que acudió a la función y que participó en esta conversación, gracias a sus preguntas, inquietudes e ideas podemos crear un diálogo que critique, deconstruya y reimagine nuestra realidad para cimentar un mundo más igualitario.

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Imágenes: CUÓRUM Morelia

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