La complicidad de un equipo: “Tenemos la Carne” de Emiliano Rocha

Por: Silvia Cupich

Para cerrar el primer ciclo de Charlas D… 5.0 de CUÓRUM Morelia, platicamos con el director de Tenemos la carne, Emiliano Rocha Minter, y sus actores protagonistas, Noé Hernández (uno de los actores más reconocidos en México actualmente) y María Evoli (a quien esta película le valió el Premio Ariel a Mejor Actriz Revelación).

Esta charla fue también un reencuentro a tres años del rodaje de tan polémica película, especialmente para María y Noé, quienes resaltaron la experiencia y el proceso de preparación de los personajes. Emiliano comenzó hablando sobre el proceso de creación del guion y su búsqueda por hacer algo diferente, mientras que María comentó que su atracción por el guion fue gracias a la fuerza e impacto de las imágenes que evocaba.

Esta plática nos resolvió el por qué a pesar de tener escenas con tabúes sociales (incesto, necrofilia, violación, secuestro, blasfemias, orgías etc.), Tenemos la carne resulta tan familiar y armoniosa. Al interior del rodaje, los actores se prepararon como si fueran una familia y llegaron a agotar cada posibilidad de sus respectivos personajes, en palabras de su director: “Gama y María eran un contraste con la experiencia de Noé, sin embargo se trabajó con los tres de la misma manera, a base de juego, explorar las opciones y conocer a fondo todas las posibilidades físicas que cada escena requería (…) llegábamos a momentos de exploración humana tan natural, como ver a Noé leyendo poesía desnudo (…) no tener miedo al cuerpo, volver a la inocencia de un niño.”

Llegábamos a momentos de exploración humana tan natural (…) no tener miedo al cuerpo, volver a la inocencia de un niño

Emiliano Rocha

Trabajar en este proyecto, además de ser un proceso de análisis social y personal para un espectador, significó para sus protagonistas un doble razonamiento como actores. Hacer esta película significó ser disruptivos no sólo en la trama y sus representaciones, sino en el proceso completo. El director se desnudaba al igual que los actores, hacía los mismos ejercicios, el equipo (relativamente pequeño) se incluía en este ambiente familiar y homogéneo. María Evoli y Noé Hernández resaltaron de una manera especial la experiencia como profesionales, un desarrollo de personajes completamente trabajado y físico: “No era una acumulación de características de un personaje, por el contrario, era ir desechando basura para ir a la raíz (…) aprendí a desarrollar mis personajes de otra forma”, señaló Noé.

Respecto al recibimiento que ha tenido Tenemos la carne en las audiencias, varía desde quienes desertan la sala, quienes la consideran algo pretenciosa, hasta quienes la convierten en una película de culto. Nuestros invitados expresaron su agrado de encontrar audiencias que la entendieron como tal y la acogieron: “Conocí los festivales de género, terror o fantasía donde la película tenía un nicho (…) es un público muy específico (…) la película es para quien esté dispuesto a recibirla”, dijo Emiliano.

Esta película se trata de los impulsos que deben ser reprimidos y de los símbolos contemporáneos donde se reflejan esos impulsos. Dejamos las palabras de Noé Hernández a modo de recomendación: “Se debe ver con los sentidos abiertos, se trata del impacto de las secuencias, y cada quien sabrá cuál será ese impacto, una película, que si yo quiero racionalizar difícilmente encontraré una estructura.”

 Se debe ver con los sentidos abiertos, se trata del impacto de las secuencias, y cada quien sabrá cuál será ese impacto

Noé Hernández

Para ver la charla completa da click aquí

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