Liberar al espectador: “Love Me Not” de Lluís Miñarro

Por: Silvia Cupich

CUÓRUM Morelia 5.0 inició el pasado sábado 22 de agosto con las Charlas de Diversidad. En esta primera entrega se contó con la participación del productor y director catalán Lluís Miñarro y el actor mexicano nominado al Ariel, Luis Alberti, quienes reflexionaron sobre su más reciente colaboración, Love Me Not (2019), recientemente re-estrenada en Cineteca Nacional y FilminLatino.

Love Me Not es una coproducción entre España y México, en la que mientras se retoman elementos de la obra de Oscar Wilde, se hace una adaptación mística y buñueliana del mito bíblico de Salomé, en la que ella se presenta ya no como un instrumento, sino como el móvil de las decisiones. Se añaden los personajes de Hiroshima (Luis Alberti) y Nagasaki (Fausto Alzati), como los símbolos que Estados Unidos utilizó para determinar su imperio: “Importante señalar la situación del mundo actual, desde el ejército, como el símbolo de poder” señaló Miñarro durante la charla.

El cine radical propone y el comercial impone.

Lluís Miñarro

El cine que propone Love Me Not, tiende a ser menos popular en salas comerciales a opinión del director catalán. “El cine radical propone y el comercial impone. Los espectadores pueden abandonarla o quedarse. También está la propuesta audiovisual creada para imponer una moda y una historia”. Bajo este panorama, sin embargo, resaltó el papel de los festivales de cine como una ventana de diversidad, sea comercial, de terror, macabro o surrealista. “La libertad del espectador está ahí, en siempre tener opciones diferentes”. 

Por su parte, Luis Alberti compartió su experiencia al interpretar al soldado Hiroshima. “Cada cosa en el guión tenía un significado y estaba lleno de metáforas, no solo fue leerlo sino investigar todo el fondo del guión”. Un método que ha utilizado Miñarro en la dirección de actores, es que los intérpretes no sepan exactamente lo que van a hacer o lo que él espera que hagan. “Un guión es una guía, pero no un corset porque entonces estoy haciendo publicidad. El cine debe adaptarse a la realidad del rodaje, debe tener la libertad de representar la complicidad que el equipo genere durante el rodaje, dejando que los actores creen sus propios diálogos, la vida debe reflejarse en el cine y esto hace que realmente pueda transmitir al espectador sensaciones, sean de repulsión o de cualquier otro tipo”. 

Luis Alberti habló sobre la oportunidad que ha tenido como actor de trabajar en producciones tan diversas. “Está el teatro, el circo, las películas (…) Si nosotros buscamos dialogar con la realidad no podemos ser mezquinos, lo que buscamos es una comunicación directa y auténtica. Esto se vuelve transgresor porque rompe el sistema que nos dicta qué pensar, se trata de rescatar al individuo y con él su criterio y su instinto”. Para Alberti, el cine de autor “es el que se queda para siempre y al ser orginal y humano, las personas pueden, aún en 100 años, identificarse con los personajes”. Mientras que para él, la intención de los contenidos televisivos es ser un aliento para el espectador. “Dos medios con objetivos diferentes pero igualmente válidos y necesarios”, comentó. 

Si nosotros buscamos dialogar con la realidad no podemos ser mezquinos, lo que buscamos es una comunicación directa y auténtica.

Luis Alberti

El actor, sin embargo, también alertó sobre el peligro de seguir fórmulas en el cine y apegarse a estructuras que “en lugar de permitir crear películas bien hechas, generan productos en cadena que hacen perder el sentido del cine en una masa de proyectos”. Reflexionó sobre lo importante que es recuperar la sensibilidad audiovisual para poder vincularse con un lenguaje que sea sobre todo humano y sensorial. “En el momento en el que se sobre-intelectualiza las cosas, se normaliza y empaquetan cosas, el ser humano pierde sensibilidad”. 

Love Me Not puede verse como un juego, “un juego para adultos donde los soldados son soldaditos de plomo”, que es a la vez un guiño al mediometraje Simón del Desierto (1965, dir. Luis Buñuel) pues hay un paralelismo de las secuencias del desierto en ambas películas, así como el desenlace en el cabaret y un componente de erotismo. “El erotismo está presente en todos los seres humanos y al final mueve el comportamiento de todos los personajes para finalizar en el cabaret, como elemento de reconciliación entre Salomé (Ingrid García-Johnson) y Antipas (Francesc Orella)”, comentó el director. Luis Alberti resume la película en el balance entre el thanatos y el eros, el amor, el deseo y el erotismo encontrados frente a las fuerzas de poder y las jerarquías que regulan o frenan estos impulsos.

Ante la pregunta final sobre los temas pendientes de abordar en el cine, Lluís Miñarro respondió: “Es ridículo que una obra de Pier Paolo Pasolini o de Luis Buñuel sea más radical, más perturbadora y más atrevida que cualquier producción actual (…) Los realizadores están más interesados en contar el guión y tener una historia perfectamente escrita que en atender las imágenes y las impresiones”.

De parte del equipo de CUÓRUM Morelia, agradecemos a PIANO Distribución por hacer posible esta charla, y al equipo de FilminLatino por su apoyo y generosidad para que Love Me Not haya hecho su muestra digital en el marco de esta Charla de Diversidad

Para ver la Charla completa da click aquí

Imágenes: IMDb, Sector Cine, D’A Film Festival

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