Breve historia del planeta verde de Santiago Loza, un conjuro de la amistad queer

Por Antonio Álvarez Harfuch.

En una de las secuencias de Breve Historia del Planeta Verde del director, dramaturgo y escritor argentino Santiago Loza (La Invención de la Carne, 2009), Tania (Romina Escobar) se detiene luego de haber caminado durante largo tiempo por los paisajes de Tierra del Fuego. Los amigos que la acompañan, Pedro (Luis Sodá) y Daniela (Paula Grinzpan) la animan a que continúe. “Es un dolor nuevo que no había sentido antes”, les dice mientras su cuerpo se contrae. “Necesito que pongas voluntad. No va a ser fácil lo que venga”, le dice Daniela. El cansancio de Tania no solo es físico. Las emociones y los sentimientos están a flor de piel después de haber regresado al lugar de su infancia, al “paraíso” como ella misma lo llama. A reencontrarse con viejos amigos pero también con la intolerancia y la violencia. En este regreso, fruto de la muerte de la abuela de Tania, se encaminarán a una misión por el sur argentino. “Este será tu legado”, le dice la amiga de su abuela cuando les muestra a una criatura que cuidaba su abuela y que ahora tendrá que ser regresada por los tres al lugar donde había sido encontrada.

En esta misión descubriremos que la criatura apenas puede respirar. En el trayecto tendrán que detenerse constantemente para buscar hielo y así mantener a la criatura con vida. De forma paulatina, como un paralelismo, Tania comenzará a sufrir los embates del camino recorrido. ¿Por qué conectar los últimos signos de vida de un extraterrestre con el destino final de Tania? Si el relato de Loza no buscar resolver los conflictos, se propone como una fábula queer de la trascendencia humana a través de la amistad, la solidaridad y la resistencia. “El cuidado de los otros, el amparar y ampararse resultan cruciales, sobre todo para muchos de nosotros que fuimos muy ofendidos y lastimados en algún momento de nuestras vidas. Todos sabemos que en esos momentos nuestra fuerza residió en estar juntos. Esa práctica de solidaridad tenía que convertirse en película”, apunta Loza en entrevista con el crítico Roger Koza.

La fantasía se incluye como añadidura a una propuesta que busca hacerle justicia a sus personajes hasta convertirse en un mantra de resistencia, cuando los personajes son amenazados por una horda en medio de la noche y tomándose de la mano recitan Piu Avanti de Almafuerte: “No tes des por vencido, ni aun vencido”. Al mismo tiempo que propone un mundo accesible a través de referencias a universos pop y de música electrónica; a las estéticas y narrativas de las películas de los setentas y ochentas como Pink Flamingos (John Waters, 1972) y Cielo Líquido (Slava Tsukerman, 1982), “para apropiarse de una cultura de la que los outsiders no se les permite hacer uso. Era un acto de justicia”, comenta el director.

La fábula queer argentina se conforma entonces como un acto cinematográfico ecléctico y arriesgado hasta convertirse en un conjuro que hace justicia a los agraviados y que propone imaginarios fantásticos en donde pueden existir plenamente, sin tener que probarse nada, como fantasía y como salvación. Hacia el desenlace de la película años después de la travesía y en el mismo paraíso donde los tres amigos crecieron, constataremos que la breve historia del planeta verde es una historia infinita.

Ganadora del Teddy Award 2019, premio otorgado a la Mejor Película Queer del Festival Internacional de Cine de Berlín y película de apertura del CUÓRUM Morelia 2019, podrá verse de forma gratuita a través de la platafoma de FilminLatino del 6 al 10 de abril como parte de la Muestra Internacional de Cine en Streaming DAIMOND.

Fuentes:

http://www.conlosojosabiertos.com/berlinale-69-04-los-ofendidos-no-se-rinden/

https://www.buscapalabra.com/poema.html?titulo=Piu+Avanti&iden=3918

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